domingo, 23 de junio de 2013

Todo se para un momento.

No sé si alguien dijo "los sueños sueños son", pero en caso de hacerlo no se equivocaba. Todos tenemos sueños que nos morimos por hacer realidad. No sé si también todos tenemos sueños que nos da miedo hacer realidad, pero yo si. ¿Y si la realidad no supera la ficción? ¿Y si sólo se queda en fricción, y el roce no hace el cariño sino que nos convierte en imanes intentando darse besos polo con polo negativos?

Hay veces que sale más rentable soñar un sueño veinte veces a intentar hacerlo realidad una. Si, quien no arriesga no gana, pero esta vez no me da la gana perder.

Incluso hay momentos que se me quitan las ganas de ganar.


martes, 11 de junio de 2013

Vómito social

Últimamente estoy cada vez más convencido de que cuando escribes, has de hacerlo claro. Dejarse de metáforas, hipérbolas y vueltas de hoja con las que expresar lo que querías decir. Siempre existe la remota posibilidad de que el gilipollas del que estás hablando, te lea. Y como buen gilipollas que es no te va a entender si te enredas.
He llegado a casa y estaba @masaenfurecida retuiteándo al típico adolescente, carente de criterio, educado a golpe de rabo en la frente, diciendo que los movimientos comunistas actuales eran adoctrinamiento. ADOCTRINAMIENTO. POR FAVOR. Si esos adolescentes enloquecidos son los únicos que se acuerdan de qué iba el Manifiesto Comunista, ¿quién cojones se iba a molestar en adoctrinarlos? ¡¿Los del PSOE?! Joder. Adoctrinamiento es lo que tienes tú en la cabeza, que te ves la sangre color roja y ya tienes miedo de que igual te estás convirtiendo en "un perroflauta de esos de la izquierda".
Obviamente el muy gilipollas era de Nuevas Generaciones; lo suficiente pardillo como para creerse que "los inmigrantes están mal" pero sin los cojones necesarios para ser de falange. Sale el niño tonto, que se cree conservador, con ideas de extrema derecha y con miedo a que le llamen fascista.

"Orgulloso de ser español"

Lo primero que fracasa de ese orgullo es la necesidad de repudiar al extranjero, de amar el mundo taurino y de rechazar el progreso social. Si para ser español hay que ser gilipollas yo me retiro. Si para ser un español de verdad hay que tener alguna ideología, simpatía hacia un cuerpo militar o simplemente tener cariño a una bandera, me mudo de país. Prefiero negar mis raíces y mi multicultural historia a tener que admitir por voluntad propia que soy gilipollas.

Creo que lo peor de tanto gilipollas suelto es esa extraña costumbre social por la que si les sueltas una hostia pierdes la razón. Ellos ahí, siendo gilipollas libremente, con lo que nos jode a los demás, y yo sin poderles dar una hostia. De verdad, sólo le quiero dejar un ojo morado. Os juro que es mucho más violento oirlos, o simplemente leerles, que reventarles el cráneo con un bate de baseball. O beisbol, que no quiero que se piense la gente que soy un sociata progre de esos que mezclan nuestro purísimo castellano con el idioma rastrero de los yankis.

jueves, 6 de junio de 2013

Días con esquinas y rincones de pensar

La ironía de pájaros cantando al otro lado de la ventana, de conciencias tranquilas al volver la esquina, de sombras que aunque te siguen, creen que no están haciendo nada mal.
Hay veces que te sientes estúpido y que por mucho que lo intentes no te vas a dormir, que las seis cuerdas de la guitarra se te quedan cortas para cantar tu incomodidad y que al tratar de alargarlas lo único que consigues es sonar desafinado.
Al frigorífico le da por ponerse a enfriar, el vecino de arriba encuentra la solución a sus problemas golpeando el suelo como si quisiese reanimarlo, una visita no deja de hacer ruido en la puerta de enfrente y los pájaros, como si no supiesen que tú sigues aquí, no dejan de cantar.
Y porfin, duermes.

sábado, 1 de junio de 2013

Es, o no es.

¿Cuándo empecé a preguntarme sobre la muerte? ¿Quién fue la primera persona que intentó explicarme a dónde van los muertos cuando mueren? ¿Cuántas veces di en mi cabeza vueltas y vueltas a la idea de morir mientras me caía agua desde lo alto de la ducha: "¿qué hace alguien que se ha muerto? ¿se aburre? ¿está triste? ¿se acuerda de algo?"?

   -¿Qué es morirse?
- Morirse no es.

No es siempre que el que se ha muerto no sea para ti. El resto de veces es, pero no sabes qué.